La frase es real, pero necesita una precisión enorme: no quedaban mamuts recorriendo Egipto. Los últimos conocidos estaban aislados a miles de kilómetros, en la isla de Wrangel, al norte de Siberia.

La cronología que rompe el cerebro

La Gran Pirámide de Guiza se construyó hacia el 2560 a. C. Las dataciones por radiocarbono muestran que algunos mamuts lanudos de Wrangel sobrevivieron hasta aproximadamente el 2000 a. C., quizá incluso algo después según la muestra y la calibración utilizada.

En otras palabras: la civilización egipcia ya levantaba monumentos gigantes mientras los últimos representantes de una especie asociada a la Edad de Hielo todavía existían.

¿Cómo sobrevivieron tanto?

Cuando subió el nivel del mar al terminar la última glaciación, Wrangel quedó separada del continente. Un pequeño grupo de mamuts quedó aislado y sobrevivió allí miles de años después de que las poblaciones continentales desaparecieran.

La isla funcionó como un refugio con vegetación disponible y sin la misma presión humana del continente. Esa protección también encerró a los animales en una población pequeña, con poca diversidad genética.

¿La endogamia los extinguió?

La población pasó por un cuello de botella extremo, pero investigaciones genómicas recientes indican que sobrevivió durante miles de años y pudo eliminar algunas mutaciones muy dañinas. Su final parece haber sido rápido y todavía no tiene una explicación única demostrada.

Culpar solamente a “genes malos” o solamente al clima convierte un misterio científico abierto en una respuesta demasiado cómoda.

Los mamuts no desaparecieron todos a la vez

La extinción de una especie rara vez es un interruptor. Diferentes poblaciones pueden desaparecer en momentos distintos, y pequeñas islas pueden conservar supervivientes durante milenios. Por eso “los mamuts se extinguieron al final de la Edad de Hielo” es una buena introducción, pero no el final de la historia.