Dimetrodon pertenecía a los sinápsidos, la gran rama de vertebrados que acabaría dando origen a los mamíferos. No era nuestro abuelo directo, pero tú y él están en el mismo lado de una separación evolutiva muy antigua.

Llegó demasiado pronto para ser dinosaurio

Dimetrodon vivió durante el Pérmico, aproximadamente entre 295 y 272 millones de años atrás. Los primeros dinosaurios aparecieron mucho después, en el Triásico, hace alrededor de 230 millones de años.

Eso significa que entre Dimetrodon y T. rex hay más distancia temporal que entre T. rex y nosotros. Ponerlos juntos no es una pequeña licencia: es mezclar dos capítulos distintos de la historia de la Tierra.

Entonces, ¿era un “reptil parecido a mamífero”?

Esa expresión aparece en libros antiguos, pero puede confundir. Hoy se prefiere hablar de sinápsidos no mamíferos. El grupo incluye formas tempranas como Dimetrodon y, mucho más adelante, a los mamíferos.

Los lagartos, cocodrilos, dinosaurios y aves están en el lado diápsido. Dimetrodon estaba en el nuestro. Así que ese supuesto “dinosaurio con vela” es un pariente extremadamente remoto de todos los mamíferos vivos.

¿Para qué servía la vela?

La estructura estaba formada por espinas vertebrales muy alargadas cubiertas de tejido. Se han propuesto funciones como regular la temperatura, exhibirse ante otros individuos o reconocer miembros de la misma especie. La evidencia no permite reducirla a una sola explicación definitiva.

No todo animal prehistórico es un dinosaurio

Pterosaurios, mosasaurios, plesiosaurios y Dimetrodon fueron animales prehistóricos impresionantes, pero ninguno era un dinosaurio. “Vivió hace muchísimo” no es una clasificación científica.

Un dinosaurio pertenece a un grupo concreto definido por su parentesco y anatomía. Dimetrodon falla esa prueba, pero gana algo mejor: una conexión inesperada con la historia que finalmente produjo a los mamíferos.