Cierra los ojos e imagina un dinosaurio. Seguro te sale algo musculoso, con la piel escamosa bien pegada a los huesos, costillas marcadas, dientes al aire y cara de villano. Pues mucho de eso no viene de los fósiles, sino de una costumbre de dibujo que tiene nombre en inglés: shrink-wrapping. O sea, «envasar al vacío» al animal.
¿Qué es el «shrink-wrapping» en los dinosaurios?
Cuando los paleontólogos (ojo: paleontólogos, no arqueólogos; los arqueólogos estudian restos humanos y culturas) encuentran un dinosaurio, casi siempre tienen solo huesos. La piel, la grasa, los músculos, los labios, las plumas… todo eso se pudre y casi nunca se fosiliza.
Así que muchos artistas hicieron lo más fácil: tomar el esqueleto y ponerle encima una capa finita de músculo y piel. Como si metieras al animal en una bolsa de plástico y le sacaras el aire. El resultado: dinosaurios flacos, con el cráneo marcado, las ventanas del hueso de la cara visibles y cero grasa. Muy épico para una película. Muy poco realista.
Un detalle que el vídeo simplifica: esa moda no la inventaron los primeros descubridores. Las primeras esculturas de dinosaurios, a mediados del siglo XIX, eran más bien lagartos gordos y pesados. El look «envasado al vacío» se volvió popular mucho después, en las últimas décadas del siglo XX, cuando los dinosaurios pasaron a dibujarse como animales atléticos… a veces demasiado atléticos.
¿Qué pasa si dibujas animales de hoy con ese método?
Aquí viene lo divertido. En 2012, el paleontólogo Darren Naish y los artistas John Conway y C. M. Kosemen publicaron un libro llamado All Yesterdays. Una de sus partes hace el experimento al revés: dibujar animales actuales como si fuéramos científicos del futuro que solo tienen sus esqueletos y aplican el mismo método.
Y salen auténticas pesadillas. Un elefante sin trompa (la trompa no tiene hueso). Un camello sin joroba (la joroba es grasa, no hueso). Un hipopótamo que parece un perro raro. Aves sin su volumen de plumas que parecen lagartijas desnutridas. Es imposible adivinar cómo es un animal de verdad mirando solo su esqueleto.
¿Los dinosaurios tenían plumas?
Muchos, sí. En 1996 se describió en China el Sinosauropteryx, el primer dinosaurio no aviar encontrado con una especie de plumón en el cuerpo. Desde entonces han aparecido decenas de dinosaurios con plumas, sobre todo en el grupo de los terópodos, el de los carnívoros bípedos. El velociraptor real, por ejemplo, tenía marcas en los huesos del brazo donde se anclaban plumas grandes.
Pero ojo, que no todos eran pollos gigantes. Hay fósiles de piel con escamas de dinosaurios grandes, e incluso parches de piel del T. rex que muestran escamas pequeñas. Lo más probable es que hubiera de todo: unos con plumas, otros con escamas y otros con mezcla. Lo contamos mejor en los mitos de dinosaurios.
¿El T. rex tenía labios?
Probablemente ¡sí! En 2023, un estudio publicado en la revista Science comparó los dientes y cráneos de dinosaurios carnívoros con los de lagartos y cocodrilos actuales. Los cocodrilos no tienen labios y por eso el esmalte de la cara externa de sus dientes se desgasta de forma muy distinta. Los dientes de los tiranosaurios no muestran ese desgaste: se parecen más a los de un animal con labios.
Además, los dientes cabían dentro de la boca cerrada, como pasa con el dragón de Komodo. Conclusión: el T. rex seguramente tenía labios escamosos que tapaban sus dientes. Menos sonrisa de villano de película y más cara de lagarto gigante.
¿Qué más hemos aprendido de su aspecto?
- Tenían grasa, papada y otros tejidos blandos que no dejan rastro en los huesos.
- Algunos fósiles excepcionales conservan piel, e incluso restos de pigmento que permiten adivinar sus colores.
- Hay dinosaurios con plumas, con escamas y con una mezcla de ambas cosas.
- Los grandes carnívoros probablemente tenían labios, no dientes al aire.
- Muchas crestas, cuernos y adornos podrían haber tenido partes blandas que los hacían más grandes y llamativos.
¿Entonces nos engañaron?
No exactamente. Nadie mintió a propósito: la ciencia trabaja con lo que tiene, y con cada fósil nuevo la imagen mejora. Lo que hacen hoy los paleoartistas serios es preguntarse cómo se ve un animal vivo de verdad: con grasa, músculos, piel suelta, plumas y todo lo que los animales actuales tienen y los esqueletos no enseñan.
Mira el vídeo para ver los animales de hoy «envasados al vacío». Después de eso no vas a volver a mirar igual un museo de dinosaurios.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se veían realmente los dinosaurios?
Más voluminosos y con más tejidos blandos de lo que se dibujaba: tenían grasa, músculo y piel que no se ve en los huesos. Muchos terópodos tenían plumas y los grandes carnívoros probablemente tenían labios.
¿Qué es el shrink-wrapping en paleontología?
Es la costumbre de reconstruir animales extintos poniendo solo una capa fina de piel y músculo sobre el esqueleto. Hace que se vean flacos y con los huesos marcados, algo que ningún animal vivo tiene.
¿El T. rex tenía plumas?
Los fósiles de piel del T. rex muestran escamas pequeñas, así que probablemente era mayormente escamoso. Algunos parientes más antiguos y pequeños de los tiranosaurios sí tenían plumas.
¿El T. rex tenía labios?
Un estudio publicado en Science en 2023 concluyó que probablemente sí: sus dientes cabían en la boca cerrada y su esmalte se desgastaba como el de animales con labios, no como el de los cocodrilos.
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